Le Gruyére es un queso suizo tradicional del distrito de Gruyére, en Friburgo, con DOP. Elaborado con leche cruda de vaca, tiene corteza natural e intensidad pronunciada.
Su origen se remonta al año 1115 y su receta ancestral se mantiene intacta. Para una rueda de 35 kg se necesitan 400 litros de leche fresca. Las vacas se alimentan de pasto en verano y heno en invierno, sin aditivos.
Durante la maduración, el queso se lava con salmuera, lo que potencia su sabor único.
Ideal para fondue y gratinados.
Delicadamente cortado a mano en cuñas de entre 200 y 250 gr. perfectas para disfrutar en cualquier ocasión.
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Le Gruyere AOP - Historia, sabor y tradición desde el corazón de Suiza
El queso Le Gruyere AOP es uno de los grandes tesoros de la tradición quesera suiza. Procedente del distrito de Gruyére, en el cantón de Friburgo, este queso con Denominación de Origen Protegida (DOP) se elabora de forma artesanal con leche cruda de vaca, y presenta una corteza natural y una intensidad de sabor pronunciada, que lo convierte en un imprescindible para los amantes del buen queso.
Un queso con más de 900 años de historia: La primera mención documentada del Gruyère data del año 1115, y ya en la Edad Media se reconocía la maestría de los habitantes de Gruyére para transformar la leche en un queso de alta calidad, que se comercializaba incluso en Francia e Italia. Durante siglos, el término "gruyére" fue utilizado de forma genérica para distintos quesos suizos y franceses, hasta que en 2001 obtuvo la AOC suiza y más tarde la AOP europea, que protege su autenticidad y origen.
Elaboración artesanal con respeto por la tradición: Para producir una rueda de 35 kg, se necesitan unos 400 litros de leche cruda fresca. Esta leche proviene exclusivamente de vacas alimentadas de pasto natural en verano y heno en invierno, sin ningún tipo de aditivos. Durante la maduración, que dura varios meses, las piezas se lavan con agua salada y se voltean cuidadosamente. Este proceso fomenta la formación de una grasa especial que permite una maduración uniforme desde la corteza hacia el interior, dando como resultado un queso con una textura firme y un sabor complejo, profundo y ligeramente afrutado.
Con cada bocado, saboreas siglos de historia, artesanía y pasión por el queso.